Me llamo Godfrey Santos Plata.

No soy un candidato común. No soy un político de partido. Ni siquiera tengo un traje de negocios.

Soy un inmigrante filipino que identifica como gay, un inquilino de Koreatown y un pasajero de Metro. Mi carrera ha sido como educador y organizador, ayudando a jóvenes, familias y maestros a comprender los sistemas de poder y desarrollar habilidades para luchar contra políticas y sistemas injustos.

Luchamos porque nuestros representantes no nos han representado. Los promotores inmobiliarios y las corporaciones prosperan mientras nuestros legisladores guardan silencio sobre nuestras realidades cotidianas: las rentas que siguen subiendo que nos sacan de nuestras comunidades y hogares, los bajos salarios que no alcanzan pagar el costo de la vida y las escuelas con fondos insuficientes que reducen el potencial de nuestras generaciones futuras.

Yo creo que una manera diferente es posible. Creo que nuestros líderes tienen que priorizar a las personas sobre la política y nuestra supervivencia sobre las ganancias. Para hacer eso, necesitamos un tipo de líder diferente. No soy un candidato común, y eso es mi mejor ventaja. Mi trabajo con los jóvenes y las escuelas me arraiga firmemente en los desafíos urgentes que enfrentamos como Californianos. No podemos esperar a que nuestros legisladores nos alcancen. Nuestras necesidades son urgentes. Nuestro tiempo es ahora. Con su voto el 3 de marzo de 2020, podemos construir el mundo que merecemos.

¡Vamos!